Lo que podría haber sido una premisa genérica es, en realidad, una de las comedias más ingeniosas y caóticas del manga actual. La obra brilla por romper constantemente la cuarta pared (los personajes saben que están en un manga) y por el carisma de sus heroínas, que van desde científicas locas hasta chicas que solo hablan por lenguaje de señas o una madre e hija en el mismo harén. El protagonista, lejos de ser el típico chico indeciso de los RomComs, es un "monstruo del amor" dispuesto a dar la vida por cada una de sus novias. Es un manga absurdamente divertido, tierno y con un ritmo de comedia impecable.