Frieren es una obra maestra de la fantasía introspectiva. A diferencia de los mangas donde todo es acción y batallas urgentes, aquí el ritmo es pausado, nostálgico y profundamente emotivo. Destaca por su capacidad de hacerte llorar con pequeños gestos cotidianos y, al mismo tiempo, sorprenderte con combates de magia ejecutados con una elegancia visual increíble. Es una carta de amor al paso del tiempo y a los recuerdos.